El proyecto de catalogación, revisión y actualización del patrimonio escultórico del Cementerio General de Santiago, es un trabajo de la investigadora Carmen Retamal M. que ha permitido poner en valor piezas únicas de la necrópolis más grande y antigua del país, favoreciendo el análisis sobre el estado de conservación de este museo al aire libre.



Proyecto Financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes
Fondart Regional
Convocatoria 2015


El Cementerio General de Santiago de Chile, ubicado en la Comuna de Recoleta, se inauguró bajo el gobierno del Director Supremo Bernardo O'Higgins el 9 de diciembre de 1821, fue llamado Panteón, nombre que tuvo la actual calle Zañartu en sus inicios. El Cementerio es de gran valor patrimonial y debido a ello, durante los años 2006 y 2010, el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) declaró el  “Casco Histórico" y "Patio Nº29" (actual Nº162) del Cementerio como  Monumentos Nacionales, dentro de la categoría de Monumento Histórico (Decreto Nº 072 del 29/01/2010 y Decreto Nº 919 del 10.07.2006 del Ministerio de Educación). Tienen Protección otorgada por la Ley Nº 17.288 de Monumentos Nacionales.

Este proyecto titulado “Catalogación, revisión y actualización del Patrimonio Escultórico del Cementerio General de Santiago” (*) tuvo su origen hace 28 años atrás, en el año 1988, cuando la autora y responsable del proyecto, culmina la etapa de estudiante de la Carrera de Licenciatura en Teoría e Historia del Arte en la Universidad de Chile y comenzaba el trabajo de tesis.

El catastro del patrimonio escultórico del Cementerio General de Santiago, no existía en esos tiempos, pues no había inventario, ni catalogación, ni documentación existente, ni estudios acuciosos, ni registro alguno del legado que resguardaba el cementerio. En consecuencia, el propósito de la investigación era desentrañar y dar a conocer un patrimonio, desconocido, inexplorado, que no solamente era un patrimonio artístico sino que podía ser investigado desde distintos puntos de vista e involucra a la cultura e historia nacional. Era un legado valiosísimo por las aristas y posibilidades investigativas y se podía abordar desde el punto de vista artístico, histórico, arquitectónico, religioso, cultural, filosófico, sociológico, simbólico, etc..

Al no disponer de los avances tecnológicos actuales, el trabajo en sus inicios se realizó escrito en máquina de escribir y las tomas fotográficas análogas en B/N. En las conclusiones se informó de la existencia de un patrimonio artístico, cultural e histórico, inédito, no abordado y que permanecía oculto a los investigadores. La urgencia de contar con un registro fotográfico y documentación respectiva era, en esos tiempos, necesario e imperioso, por la presencia de gran cantidad de pedestales sin esculturas y los continuos robos y deterioros al que ese patrimonio estaba sujeto.

A raíz de que con el tiempo fueron desapareciendo, deteriorándose e incorporándose otras obras escultóricas, nació el interés de seguir investigando para actualizar dicho primer catastro y preservarlo.

El actual registro fotográfico digital se ve ampliamente favorecido con la participación del fotógrafo profesional Patricio Casassus Fontecilla, con casi 42 años de experiencia en arte y patrimonio. Las distintas tomas permiten un registro optimizado del legado escultórico, un respaldo generoso de cada una de las obras, destacándose detalles de las esculturas, distintas perspectivas, volúmenes, riqueza de luces, contrastes, panorámicas, entre otros efectos visuales que enriquecen la imagen y el registro.

En esta actualización del catastro, se incorporó además el sistema GPS- Global Positioning System (Grupo de posicionamiento global) que usa una red de satélites permitiendo dar la ubicación casi exacta de las imágenes escultóricas seleccionadas.

Las obras escultóricas del Cementerio General revelan la presencia de destacados artistas nacionales y extranjeros de diversas etapas del quehacer escultórico nacional. Virginio Arias, Rebeca Matte, Tótila Albert, Guillermo Córdova, Carlos Lagarrigue, Lorenzo Domínguez, Claudio di Girolamo, Francisco Gacitúa, Mario Irarrázabal, Francisca Cerda, Premios Nacionales como José Perotti (1953), Samuel Román (1964), Marta Colvin (1970) y Lily Garafulic (1995), entre otros.

El tema cementerio y su patrimonio puede ser visto de las siguientes maneras: arte católico, arte cristiano, arte funerario, escultura funeraria, imaginería religiosa, iconografía cristiana- religiosa, monumentos funerarios, esculturas alegóricas que no son religiosas, pero tienen atributos- símbolos religiosos.

Existe una gran variedad de estatuas religiosas seriadas (imaginería religiosa) que representan cristos, vírgenes, evangelistas, apóstoles, santos, ángeles, etc.; esculturas de bulto redondo, relieves, medallones, placas, elementos ornamentales. Distintas técnicas y materialidades, esculturas madera, cemento; yeso; piedras: mármol y granito, se destacan; metales: fierro, bronce y cobre; madera. La mayoría de las obras están ubicadas en sepulturas de personaje históricos. Encontramos además, una gran variedad de monumentos escultóricos funerarios, hermosos conjuntos escultóricos, compuestos de esculturas de bulto redondo y relieves. En otros casos son bustos conmemorativos, o medallones con la efigie de personas que han sido importantes en las distintas aristas del quehacer nacional.

Esta nueva investigación se realizó recorriendo cada patio, cada rincón minuciosamente, buscando las obras ya catalogadas, registrando las nuevas obras que se han ido sumando, e incorporando otras que son propias del contexto como imágenes seriadas, reproducidas generalmente de cemento o yeso. En este nuevo recorrido, sorprende el mal estado de conservación de las obras, muchas cubiertas completamente por la vegetación, por la fragilidad del material algunas están en muy deterioradas y otras simplemente ya no existen. En otros casos aún quedan vestigios de lo que fueron. Varias obras han sufrido el paso del tiempo, se han caído con los movimientos sísmicos o terremotos, algunas se han recuperado y están exhibidas- guardadas en la sala de recepción del Cementerio y otras fueron desapareciendo sistemáticamente producto de robos, es probable también que los mismos familiares las hayan retirado para resguardarlas. En resumen, se puede decir que el mal estado de conservación de las obras se debe a múltiples factores: contaminación ambiental y atmosférica, envejecimiento propio del material, participación de terceros y falta de mantención o malas restauraciones, produciendo grietas, fisuras, manchas, suciedad, etc.

También advertimos la desaparición no sólo de obras, sino de detalles de las mismas como por ejemplo: el sable de una escultura alegórica en mármol (véase identificador CGSCH-P005-CP22-ME2-EGE2-DSC_1819), la palma y corona del monumento “A las víctimas del incendio de la Compañía de Jesús”, ubicada en la Plaza la Paz (Plazoleta), frente acceso principal al Cementerio (véase CGSCH-FP-PLP-ME1-CE1-EAa1-DSC_4727 y CGSCH-FP-PLP-ME1-CE1-EAa2-DSC_0063)

Las dificultades del trabajo fueron varias, por ejemplo, medir las obras que estaban a gran altura (sobre pedestales, mausoleos, columnas, et.), los cambios climáticos, la luz y la creciente vegetación. Por lo anterior, se hicieron recorridos en distintas épocas y estaciones del año para acceder y registrar en forma óptima las obras. Pese a ello, la satisfacción del trabajo realizado llena de orgullo a los que colaboraron en este proyecto ya que se ha logrado un registro artístico único y esperamos sea muy valorado por quienes sienten interés en el arte y en las obras patrimoniales de nuestro país.

En el futuro, la actualización de la información e imágenes de las obras del Cementerio General de Santiago se seguirá realizando en forma paulatina.

(*) Este proyecto fue financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (FONDART) del Gobierno de Chile, a través del PROYECTO FONDART 2015. Folio 84354. "Catalogación, Revisión y Actualización del Patrimonio Escultórico del Cementerio General de Santiago". Fondart Regional, Convocatoria 2015. Contó además con el patrocinio de las siguientes instituciones: Dirección de Servicios de Información y Bibliotecas de la Universidad de Chile-SISIB, Cementerio General de Santiago, Municipalidad de Recoleta, Facultad de Artes de la Universidad de Chile.